Empresa

Una historia de ingenio y audacia marcada por impactos tecnológicos

A lo largo de la historia de Hermasa se produjeron distintos hitos que marcaron distintas épocas en la producción conservera, creando tendencias tecnológicas que se exportaron a todo el mundo.

Hermasa es uno de los cimientos que asentaron la comarca de Vigo como la primera capital mundial de la industria de las conservas de pescado. Decenas de miles de personas trabajaban entonces en la fabricación de las primeras latas, fundamentalmente de sardina. Ese fue el entorno de euforia económica y de los primeros rudimentos tecnológicos en los que empezaron a trabajar los hermanos Rodríguez, que encontraron en Vigo el lugar idóneo que estimuló su inventiva.

1975

En 1975, Hermasa presentó en el mercado su primer cocedor en continuo de sardinas, la ‘Flash-Cooker’. Este modelo cocía la sardina ya enlatada con vapor directo en un mismo proceso que proseguía con el aceitado y cierre. A éste le sucedería una variante más avanzada, el HRG-V, con más capacidad y versatilidad distintos envases.

Las máquinas patentadas en primeras décadas ya tenían como objetivo reducir el mantenimiento y aumentar el grado de automatización. Para llegar a esto, los pioneros de Hermasa importaron el conocimiento de países de larga tradición en maquinaria industrial -Francia y Alemania- y lanzaron desde España un negocio totalmente nuevo y adaptado a la fabricación de conservas. Fue un largo proceso de aprendizaje y especialización.

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1984

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En 1984, los conserveros reciben la ‘Flash Pack’, una innovadora empacadora automática de sardinas que realizaba en continuo el corte, eviscerado y empaque del producto.

Este fue el primer gran salto tecnológico relacionado con un drástico descenso de los costes para las empresas al reducir el número de personal necesario para manejar una máquina que, a la vez, multiplicaba su productividad.

Este avance representa un revulsivo en las relaciones de competencia que se establecen entre los grandes fabricantes mundiales. Este salto tecnológico coloca al sector al nivel de otros grandes sectores productivos en los que se opera a nivel globalizado, tratando al planeta como un gran y único mercado. Hermasa coloca sus equipos en los cinco continentes, al servicio de empresas que calculan cuál es el mejor emplazamiento para sus fábricas teniendo en cuenta todos los costes de producción. La inversión tecnológica es tan decisiva para la productividad que en esa década se evitan las deslocalizaciones a terceros países fuera de Europa. Todavía hoy, pasada la primera década del siglo XXI, operan 137 máquinas de este tipo en 52 países del mundo, todo un ejemplo de carácter visionario de la tecnología ideada por Hermasa.

1997

En esa misma época los grandes fabricantes de conserva aumentan exponencialmente la demanda de túnidos para su procesado industrial. Hermasa sorprende a las fábricas con la ‘Tunivac’, desarrollada en colaboración con los científicos del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo. Se trata en esta ocasión de un cocedor de atún con enfriamiento bajo vacío.

Diez años más tarde, en 1997, Hermasa presenta el primer prototipo de la legendaria Tunipack, la máquina que hizo que los fabricantes de conservas de atún de todo el mundo señalaran a Hermasa como la gran referencia tecnológica para disparar la producción en menos espacio y con menos personal. La Tunipack es uno de los momentos cumbre del I+D+i de nuestra compañía, una empacadora de atún de prestaciones únicas que fascinó a los visitantes de la World Fishing Exhibition del citado año. Empezó a comercializarse en 2001 y rompió todas las previsiones de los técnicos de Hermasa extendiéndose por fábricas de todo el planeta. Todavía hoy –con la presencia de modelos evolucionados sobre el patrón inicial- la Tunipack sigue siendo el ejemplo a seguir en el empacado de latas de túnidos.

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Actualidad

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La Hermasa del XXI sigue investigando y presentando mejoras que revolucionan las fábricas de nuestros clientes.

Normalmente mejoramos la producción o la hacemos más eficiente, pero otras veces cambiamos radicalmente la manera de hacer las cosas. Es el caso de la sorprendente Tunascan, un sistema de clasificación automática de túnidos. Es el primer escáner del mundo que clasifica los atunes por especie, tamaño y calidad del pescado. Sin ayuda de operarios, puede analizar y estibar 15 toneladas por hora.

Visión y valores

Ser referente a nivel mundial en el desarrollo de soluciones tecnológicas diferenciadoras, impulsando la creación de valor en la conserva de pescado como producto final,  buscando que trabajadores, clientes y colaboradores se sientan orgullosos.
Innovación

Estamos atentos, vamos por delante, aportando ideas y soluciones que nos diferencian.

Honestidad

Somos modelos de comportamiento, siendo sinceros y valientes.

Excelencia

Buscamos ser mejores.

Compromiso

Cumplimos lo prometido, siendo conscientes de la importancia de lo que hacemos.